domingo, 19 de julio de 2015

Mi vida con Mr. Little Gentleman.

¡HOLA A TODOS! 


De antemano les diré que es el post mas largo que he escrito, si eres malo para leer,  puedes leer otros post, algo antiguos pero mas divertidos.



Hoy hace exactamente dos meses hice mi primer post, hablando sobre las espectativas tenía sobre la cirugía y esas cosas... mi primer video, con unos pomulos mas rellenos y ojos pequeños, es increible lo que sucede en tu vida despues de la cirugía. Es a la velocidad de la luz.

Dejaré el link de ese primer post por si no lo han visto.

http://excurvy.blogspot.com/2015/05/19052015-mi-primera-vez.html


Quería comentarles como ha sido mi vida con el Little G, el pequeño cascarrabias que vive dentro de mi y convivimos a las buenas o a las malas. Es increíble como tenemos una comunicación no verbal, se cuando esta en total desacuerdo, o cuando la idea no le es del todo desagradable, cuando no sabemos a que enfrentarnos con algo diferente o simplemente no nos gusta. Es muy cool (casi todo el tiempo jajajajajja)

Debido a su suspicacia y la forma en como me informa sobre sus planes, la mitad del tiempo pienso en el y en como no enfurecerlo, por si aun no saben de quien hablo, les estoy contando mi vida con mi pequeño y nuevo estomago al que llamo Mr. Little Gentleman, por sus sutilezas al hacerme devolver todo cuando no le agrada y como hace que tome repulsión por cosas que me encantaban, en fin, pondré orden a mis ideas.

Todo inicia un 20 de Mayo de 2015, o mas bien un 19 de Mayo... Una mañana de martes, fría, particularmente fría en ese año, llevaba 24 años de mi vida conviviendo con un estomago regordeto, saboteador y mas antojado que yo, toda expresión de mis sentimientos y acontecimientos se reflejaba en dicho compañerito y estomago. Era de las personas que confundía sueño con hambre, estrés con hambre, felicidad con hambre, tristeza con hambre, ansiedad con hambre... entenderán como era la situación, muy perezoso (esta semana me enteré que tengo un metabolismo excesivamente lento, no habría podido bajar de peso ni con la dieta mas estricta ni 984092834098234 horas en el gym, no se que sentí cuando me enteré de eso pero fue muy parecido a la tristeza, les comentaré de eso mas adelante) en fin, este ser perezoso hizo que año tras año aumentara y aumentara y aumentaaaara de peso sin darme cuenta, mi ropa hacia mucho tiempo había dejado de ser bonita, a la moda o al menos cómoda.

Cuando mis padres me plantearon la idea de la cirugía bariatrica ¡CLARO QUE ME ENCANTABA LA IDEA! pero ¿Que sería de mi a largo plazo? Eso temí. La caída del cabello, la anemia, la desnutrición, bla bla bla, lo que todos en algún momento hemos escuchado.

Comencé a buscar mas seriamente sobre dicha cirugía y me animo mucho lo que leí y vi. No es una decisión fácil señoras y señores, pero con solo dos meses de operada creo que ha sido lo mejor que me ha podido pasar en la vida!!!!!

Continuando con mi historia, cuando fui con mi medico bariatra a averiguar como sería todo, costos y demás, supe que sabiamos que esta relación había acabado, mi perezoso y regordeto amigo se iría y ya no tendría cómplice para escapaditas gastronómicas, no tendría con quien celebrar o desahogarme en un mal día.

Nos sobrealimentamos, cuando visite a mi medico pesaba 90 kilos y Oh... inicie el proceso de la cirugía con 92.2 kilos. Eso fue solo UNA SEMANA de comer cositas que quería no volver a comer en esta nueva etapa de mi vida. Despedirnos fue duro, lloramos, reímos y nos embriagamos en una montaña de calorías vacías.

El 19 él lo sabía, sabía que no seríamos mas amigos, rugía, se quejaba y sentía un vacío enorme en mi estomago. Es extraño pero cuando eres gordito aprendes a vivir solo, hacer muchas cosas solo, porque sabes que tienes la capacidad para hacerlo. Eso, un buen libro, un litro de helado y tal vez un sandwich de subway 30 cms eran una gran compañía para una tarde fria y solitaria... o con sol, que se yo, para mi todo era motivo de salir a comer.

Cuando me desperté después de la cirugía, me sorprendió no sentirlo, no dolió, no sonó, no molestó, aguardo todas esas horas de ayuno sin sentirse, no hambre, no ansiedad, no sed ¡NADA! ¡NADA DE NADA! me sentí un poco sola, no sabía a que me enfrentaría con este paso tan grande.

Pasaron los días y mi primera comida fue un delicioso helado de mandarina y un consomé, o sopa clara como lo llamen en cada país, con un terrible sabor a APIO, primer contacto con un sabio cascarrabias. Lo consumió a regañadientes, no le agradó mucho pero supimos que era por nuestra salud.

Llegue a mi casa, tres días a punta de helado y ... ni recuerdo, todo era muy incipido.

Comenzamos una dieta de sopas, cremas y gelatina liquida, eso nos unió un poco, hasta ahora nada le había desagradado, solo el APIO.

Pronto supe que no le gustaría el sabor artificial a uva, ni gatorade, gelatina, jugos entre otros.

Todos los días me dedique a hablar con el pero, al parecer no le agradaba mucho... era callado, muy serio y respeta increíblemente sus horarios. Debo darle si, O SI mucho liquido. No me perdona si le doy menos de litro y medio por día.


Cuando la dieta cambio a blanda, entramos a la Universidad y mi mamá quedó incapacitada conocí a este refunfuñento estomago. Si la comida no era hecha por mi mamá, se encargaba de devolverla y hacerme entender que eso no le agradaba ni poquito. En su mente no existe la palabra "CEDER". Si no le gusta, no le gusta y punto final.

En fin, con los días quise indagar que le agradaba y que no, no es muy conversador, solo se que si veo en el plato algo que no le agrada de una vez lo rechaza, o puedo probar algo y de una PUUUUUM se que no le gustó. Por otro lado, cuando algo le gusta, Le gusta, pero no lo celebra.

Cuando cumplimos un mes juntos, los siguientes 15 días fueron HORRIBLES !!!! en todo el sentido de la palabra, sufrimos mucho, vomitaba casi todo lo que comía, ya que todo resultaba ser de restaurante. El no es muy amigo de los gases y lo atacan todo el tiempo, le hacen bulling.

Un día, el mas horrible de todos me tuve que inyectar algo para dejar de vomitar. Asustada y preocupandome por su salud y la mía llamé a mi nutricionista, casi llorando le dije que había tenido unos días horribles, de mucho dolor y vomitos, días en que me sentía atorada o que  los gases me sacaban toooodo el contenido de LITTLE G, fue horrible. Me dijo que fuera muy juiciosa con mis vitaminas, retomara el gatorade para evitar la deshidratación y por ultimo me recetó una proteína de suero. Un gran aliado entre nosotros, los días comenzaron a pasar con mayor suavidad.

Dicen que conoces a tus amigos en los malos momentos, y eso nos unió con little G, bajo un poco la guardia, me comenta que le gusta, que no y que podría se de potencial peligro para nosotros.

Desde entonces AMA su proteína, no hay día en que no la consuma para el y se regocija. Sí, primera vez que digo esto pero... esta aprendiendo a valorar las pequeñas cosas jajajajaja.

No estoy loca, hablando de mi estomago como un pequeño ser que piensa y habita en mi, no muy amable pero en el fondo tiene un gran... ¿Corazón? no hablaré de anatomía.

Solo puedo decir que después de esos terribles días, nos hemos unido mas,  hablamos mas seguido, me comprende y yo a el, sabe que no siempre puedo cumplir con los horarios y los litros de liquido, es mas gentil, al menos que algo le caiga realmente mal. No tolera la comida de restaurante.

Le gustan sus vitaminas, centrum junior dos pastillitas masticables, ama sus gomitas de calcio y sobre todo que lo consienta con su proteína. Cuando está molesto no es sino darle su proteína y lo tendré quieto por las siguientes 3 horas hasta que el se acuerde que debe recibir alimento o hasta que suene mi celular, lo primero que suceda.

Temí por el y por mi en esos 15 días, casi no pude ir a la universidad, fue horrible. La vida es justa y mi docente ha sido una santa en este proceso. Como nadie, me ha entendido.

A pocos días de mis dos meses, tuvimos la cita con mi medico y nutricionista ¡FELICIDAD TOTAL! 15 KILOS Y 31 LIBRAS jflfjñaskdjfñlkasdfñkjsfs es algo que nunca me hubiera esperado en ninguna dieta. Es milagroso.

Nos sentimos felices por el proceso, el estomago muy en su forma me felicito.

Por otro lado, mi nutricionista no lo hizo. Bueno ok me felicito por ser tan juiciosa y salir adelante de esos días, por estar tan juiciosa con mi alimentación y esas cosas... pero me dijo que mi abdomen, no tenía musculo. Mi peso ya no es tan altototooote, de por si estoy a muy poco de tener un peso decente. Estoy en 77, 4 Kilogramos... creo que la ultima vez que pesé eso tendría 14 años o algo así...

Mi nutri me dijo que el 36% de mi peso actual era de grasa, y un minimo 16% de musculo. Me dijo que podría llegar a ser muy delgada pero con piel colgante en todas partes y un poco débil. No quieres eso, me dijo.

Al menos debo subir mi porcentaje de musculo a un 20%, aun es bajo pero es un poco mas aceptable.

Ah si, y lo que les había comentado, cuando miró esos resultados me dijo con cara de pesar "linda, NUNCA habrías podido bajar de peso... tu metabolismo es excesivamente lento, ahora te creo cuando me decías que si en la noche te desviabas un poco de tu dieta al otro día el pantalón no subía igual, no era por desjuicio"

Sentí, no se que sentí, está como entre mucho dolor, algo que no sentía desde que me decían que parecía una ballena y tu perro se murió, ira, una ira incontrolable como si acabaran de ver la peor de las injusticias y un desasosiego horrible, estaba bajando por mi cirugía... NUNCA, sin ella habría podido ser delgada o al menos no dejar de subir de peso.

Quería llorar, quería atracarme de comida, quería embriagarme aunque hace años que no lo hago y dudo que lo haga ahora (es muy poco probable que leas esto mi querida Doc, la mejor nutricionista que he tenido en mi vida. No es tu culpa pero, en ese momento te odié. Un odio inmenso como si toda mi vida hubiera dependido de algo tan simple como el metabolismo, odie cuantas dietas hice, odie todas las lagrimas que derrame por ser gorda, las derrame en los vestidores de tiendas, cada vez que había una fiesta y no conseguía ropa para mi, cada vez que iba de visita a algún lugar con mis padres y veía miradas acusándome por "no cuidarme" ¡PUTOS TODOS! Claro que me cuidaba y mucho mas que ustedes... por no poder comprar ropa, por no ser una mujer bonita, odie a cuanta persona había querido ayudarme, odie, me odie)

No pude llorar, terminó la cita, me dijo que ahora debería consumir hierro y calcio, me despedí lo mas cordial que me fue posible y me fui, olvide sacar cita para el próximo mes, salí tan deprimida que ni quería ir a la universidad pero tenía paciente. Fue un trayecto horrible hasta la universidad, con un dolor indescriptible en mi alma y no lograba entender porque me sentía así y sin nadie a mi lado para poder comentarlo, solo ahora mi querido Little G y yo, pensativos, se que sentía mi dolor, intento reanimarme pidiéndome algo rico para comer, el bien sabia que no debía consumirlo pero que el cedería para verme mejor. No lo hice, un chocolate no solucionaría ni calmaría mi dolor.

Se que esa tarde paso, atendí a mi paciente y salí con unos amigos, eso fue el viernes.

Por fin llegué a mi casa y pude descargar todo lo que sentía. No quería a nadie a mi lado en ese momento, era mi momento, ese momento de luto que me han dicho que debía sentir y se estaba haciendo esperar.

Aun me recupero de esa noticia, no es tan dura o amarga como lo fue para mí, pero entendí que lo mas importante de esta vida fue esta cirugía, mi bypass, mi pequeño Little G y yo.

No sabía sobre que escribir porque las cosas maravillosas que pasaron después de esos 15 días tan difíciles se borraron de mi mente con la cita de el viernes. Es ridículo, lo se, ya que estoy operada y podre tener la vida que en ningún otro momento hubiera podido tener, pero ver que mi vida entera estuvo marcada por una condición ligada a mi como lo está mi estomago, que no decidí tenerlo pero era parte de mi y tuve que vivir con ella hasta hace dos meses. Esa condición me hizo vivir cosas innombrables, desagradables, de las cuales, debo empezar a sanarme y olvidar.

Es un proceso que todos tenemos que vivir, bariátricos o no, pero creo que es parte de crecer.


Un abrazo.


Paula.


































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